Lektu, la plataforma independiente de ebooks sin DRM

Con el nacimiento de Libranda hace ya cuatro años, se dio el pistoletazo de salida del mercado del libro electrónico en España. Después aparecieron alternativas como Digital Books y Amabook y después un sinfín de alternativas y conglomerado de tiendas: si la editorial tenía el suficiente poder económico o los suficientes amigos montaba su plataforma de distribución y venta propia, si no tenía el capital o era demasiado pequeña se adscribía a cualquiera ya existente. La cosa, como siempre, era estar presente.

En mayo de 2012 escribía un artículo al hilo de la ausencia de la salga de fantasía épica Canción de hielo y fuego en formato ebook cuando en el mercado anglosajón era todo un bombazo. Por supuesto, la ausencia de ebooks puestos a la venta por Gigamesh era el caldo de cultivo perfecto para que la comunidad decidiera que crear sus propias versiones y liberarlas en la red.

Logo Lektu

Esta semana, después de un mes de promoción y de rumores, ve la luz Lektu, una plataforma de distribución creada al hilo de las inquietudes de Alejo Cuervo (Gigamesh) sobre las plataformas existentes de distribución , la manera de repartir los porcentajes y la inclusión del DRM y lo que eso significa para el usuario.

En su página web podemos leer los motivos por los que no incluyen DRM en los libros:

Desde un punto de vista práctico, el adquirir contenido protegido por un sistema DRM supone que el comprador no puede disponer con libertad de dicho contenido: no puede instalarlo en los dispositivos que elija, puede tener limitado un número de visualizaciones o descargas del contenido, es incluso posible que el contenido que ha adquirido desaparezca debido a que el proveedor decida revocar la licencia.

Los sistemas DRM suponen una intrusión en la privacidad del usuario: el control de acceso supone que para permitirme acceder o no a un contenido, el licenciatario sabe cuándo estoy accediendo a él, cuántas veces, etc, con la pérdida de intimidad que esto supone.

Estos sistemas también pueden forzar al usuario a consumir el contenido de una cierta manera, como cuando se obliga al comprador de un DVD a ver los anuncios antes de poder ver la película que ha comprado, o cuando se ha de pasar por un obligado spot de aleccionamiento sobre la piratería.

Adicionalmente, los sistemas DRM nos atan a un proveedor de servicio, y nos obligan a permanecer usando dicho proveedor para poder disfrutar del contenido que hemos adquirido.

Finalmente, el DRM supone un coste adicional para los productores y distribuidores de contenido, que al final acaba trasladándose al usuario final.

Además de todo esto, el hecho es que el DRM es un sistema defectuoso que no cumple con lo que se espera de él, ya que la realidad es que supone un coste, criminaliza a los usuarios, ya que los presupone ladrones, dificulta el acceso lícito al contenido y además el resultado es que el contenido acaba siendo distribuido de forma ilícita igualmente, ya que no hay ningún sistema DRM perfecto.

Desde Lektu preferimos evitar estos sistemas restrictivos, dando al usuario la libertad de disponer de su contenido como mejor le convenga, y reduciendo costes. Este es uno de los principios irrenunciables que nos hemos autoimpuesto.

 

Desde hace varios años muchos llevamos repitiendo que comprar un ebook con DRM supone en realidad alquilar un ebook bajo ciertas condiciones, ya que no disponemos de él libremente para hacer lo que queramos con él. Y estoy convencido de que el mercado español cada vez irá demandando más y más libros sin DRM o quizá una versión más barata por incluir el DRM (como sucede con las películas en formato digital que alquilamos por un determinado tiempo y no compramos) y otra algo más cara por poder adquirir el ebook sin ningún tipo de restricciones.

Como en casi todas las plataformas independientes el mayor problema de Lektu es el poco catálogo que tiene ahora mismo, las pocas novedades (resulta curioso por ejemplo, que desde Gigamesh solo se han lanzado con la saga Canción de hielo y fuego). Crear ediciones digitales resulta costoso (porque sí, hacer una edición digital de buena calidad requiere algo más que dar a un botón) para las pequeñas editoriales si no existe un retorno económico de las mismas, es decir, si nadie compra los libros que están editando. Y por eso si Lektu quiere sobrevivir como plataforma de distribución independiente deberá conseguir atraer a un mayor número de editoriales que comulguen con su filosofía de no incluir DRM y sobre todo impulsar a las editoriales que ya están ligadas a la plataforma que publiquen a la vez las novedades en papel y en digital. Larga vida a la cultura digital, larga vida a Lektu.

17. abril 2014 por José Luis Merino
Categorías: General, Literatura, tecnología | Etiquetas: , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

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