Lecturas de julio

Julio no ha terminado aún pero es, de lejos, el mes en el que más libros he comprado y más estoy leyendo y escribiendo de los últimos años. Todo es circular, supongo. Y yo me alegro.

 

[por estricto orden cronológico]

En Valladolid estuve en la presentación de los libros de José Pablo Barragán y Pablo López Carballo y además de la agradable y bizarra noche del delfines y parapléjicos ambos han escrito unos poemarios excelentes. De Crea mundos y te sacarán los ojos creo que me quedo con el poema ‘Peluquería’, malditas chicas de pelo corto. De La Nave creo que no sabría decidirme, tal vez «Impostor» (basado en uno de los relatos de Dick que más me gustan), pero cualquiera es maravilloso.

E. y D. volvieron de Riga y me trajeron el número 10 de Baltic comics magazine. Por suerte, publican en inglés. Estoy por suscribirme, la mayoría de las historias son maravillosas.

La broma inifinita de David Foster Wallace. Sí, ese tocho que tiene más de 1000 páginas y demasiadas notas que hay que leerse. Qué sé yo, hay veranos en los que unos se sacan el carné de conducir y otros intentan leerse La broma infinita. Yo intentaré seguir la hoja de ruta de Verano infinito, a ver si puedo seguir su ritmo.

El martes fue la fiesta de despedida de Ben Brooks en Barcelona. Compré por fin Crezco junto con una bonita camiseta que no era para mí. Me arrodillé y le pedí a la señorita Zulema -la traductora- que por favor me dedicara el libro. Y lo hizo sin mandarme a la mierda. Luego lo hizo Ben («Never die / we are forever»). De regalo para los asistentes Ben escribió Let’s fake our own deaths on Tibidabo let’s hide let’s outlive no one & never eat & always sleep en un fanzine fotocopiado y numerado por los chicos de Blackie Books. Yo tengo el 149/150. Empecé Crezco ayer y creo que lo terminaré mañana. Es un libro refrescante y divertido. Hacía tiempo que no me enganchaba tanto a un libro.

Llevo queriendo leer algo de Víctor Balcells Matas antes de saber quién era Víctor Balcells Matas. Y Yo mataré monstruos por ti siempre fue mi frase favorita de una canción de Love of Lesbian. Me dicen que pronto sacará una novela en cierta editorial. Y yo me alegro.

Cuando voy a La Central del Raval y echo un vistazo a su sección de poesía siempre corro el riesgo de malgastar mi dinero y llevarme todo. Eché un vistazo a Los hijos de los hijos de la ira de Ben Clark que aún no había leído y no pude dejarlo ahí. Con ese libro ganó el XXI premio de poesía Hiperión. Media hora después C. me dice por teléfono que Ben Clark le gusta mucho. Yo me fío siempre de C.

Y en 10 días me voy a Madrid. Y no sé cómo leches me voy a llevar todos los libros que quiero llevarme conmigo.

19. julio 2012 por José Luis Merino
Categorías: General, Libros, Literatura, Narrativa, Poesía | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 3s comentarios

Comentarios (3)

  1. Siempre puedes automandarte un paquete, te ahorras de ir corriendo por la estación de tren con todo su peso…

  2. José Luis Merino

    Y lo de corriendo, en mi caso, no suele ser metafórico…

  3. Gracias por la parte que me toca, José Luis.

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