Bus stop

Bus Stop

Ella se había ido. No importaba que se hubiera marchado con otro tipo, que se hubiera largado simplemente porque no quisiera estar con él o precisamente porque lo deseaba demasiado. El resultado era el mismo: ella se había ido.

Él recorrió las calles de la ciudad sin rumbo fijo hasta que llegó a una parada de autobús. Se montó en el de las 15:59, en ese que siempre te lleva de vuelta a casa, de nuevo a la casilla de salida. Directamente y sin pasar por caja.

Ojos rojos después de noches eternas, caras de desconocidos. La ciudad igual de viva, ajena a las historias particulares de cada uno. Algo de música en el reproductor mp3, silencio ahí arriba. Pocas ganas de reconstruir todo de nuevo.

Él se bajó del autobús en un lugar cualquiera. Recorrió las calles de la ciudad sin rumbo hasta que llegó a otra parada de autobús. Se montó en él y al mirar la hora el led blanco del reloj se encontraba parpadeando. Tres pulsaciones distintas bastaron para ponerlo en hora. Él quiso que aquel también fuera el autobús de las 15:59.

Nota: La fogorafía original se llama B65 bus stop y es de threecee

13. febrero 2009 por José Luis Merino
Categorías: General, Mis escritos, Narrativa | 3s comentarios

Comentarios (3)

  1. es profundo y bonito…xd

  2. Entro aquí sólo para hacerte una recomendación. He visto que en el blog de José Luis Piquero has señalado «Dudas y precipicios», de Alfredo González, como uno de los mejores (o semi-mejores) discos españoles del año. El mismo cantautor sacó a finales del año pasado «La nada y tu», un disco sobre textos de poetas asturianos que en mi opinión supera al que sacó con DFX Records. Está editado en una discográfica que se llama L’Aguañaz. Si tienes tiempo y ocasión, pégale un repaso.

  3. @Alicantina: Gracias por tu benevolente comentario… pero no es ni una cosa ni la otra.

    @Miguel: [Aunque te he contestado en tu blog copio aquí mi respuesta para no perder el hilo de la conversación a posibles lectores]

    Muchas gracias por el comentario en mi blog. Lo primero que he hecho al leerlo ha sido mirar en mi disco duro… y tengo ‘La vida de alquiler’ y un par de maquetas (2006 y 2007) y ‘Dudas y precipicios’ pero ni rastro de ‘La nada y tú’. Lo más curioso es que la canción del mismo título sí que me suena y la he escuchado en algún momento en varios blogs…

    He googleado un rato y no he visto el disco por ningún sitio (imagino que con poco tirada), así que ya le pediré a Alfredo que me traiga cuando venga a Valladolid una copia si tiene por ahí y así te puedo dar mi opinión sobre el disco completo.

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