Brevísimas impresiones sobre el iPhone 5s

Volver a acercase a un iPhone con iOS7, el nuevo sistema operativo de Apple, resulta toda una experiencia después de haber pasado los últimos 10 meses con un Nexus 4 con Android 4.3 Jelly Bean. Acercarse al último terminal de la manzana mordida es volver a la sencillez de un ecosistema en el que todo está pensado y repensado al milímetro para facilitar la vida al usuario medio pero que quizá siga sacando de sus casillas a un usuario más exigente (o simplemente acostumbrado a hacer las cosas de otra manera).


Nexus iPhone

Nexus 4 / iPhone 5s

Pantalla. Porque a veces tenerla más pequeña no es un problema

Pasar de las 4.7″ (1280 x 768) del Nexus a bajar a las 4″ (1136×640) del nuevo iPhone no deja de ser un tanto extraño en esta época en la que los móviles son cada vez más y más grandes y parece que nos hemos enzarzado en la lucha por tener pantallas más grandes para tener baterías más grandes sin pensar en que quizá el usuario medio no necesite un teléfono ultrafino sino uno que le entre bien en la mano. El iPhone 5s -al igual que el 5- se puede coger a la perfección con una mano y el cambio de tamaño y de resolución es mucho menos traumático de lo que uno hubiera podido pensar. De hecho vuelvo a tener la sensación de controlar el móvil y eso es de agradecer.

 

TouchID

Una de las principales novedades del iPhone 5s es el sistema de reconocimiento de huellas dactilares o TouchID. Con él posaremos alguno de nuestros dedos (se pueden almacenar hasta 5 huellas diferentes) y casi instantáneamente desbloquearemos el terminal o aceptaremos una actualización de la AppStore. El movimiento resulta bastante intuitivo y yo ya estoy tan acostumbrado a posar mi dedo que al coger mi iPad mini hago instintivamente ese mismo movimiento para desbloquearlo aunque desgraciadamente no ocurre nada.
Si estáis interesados en ver cómo es el proceso de registro de una huella y el desbloqueo podéis verlo por ejemplo aquí.

 

Cámara

Una de las cosas que más me ha sorprendido es la calidad de la cámara de este nuevo iPhone ya había olvidado hace tiempo lo que era hacer fotos con buena calidad. El iPhone cumple de sobra con las expectativas de alguien amateur en el mundo de la fotografía y con el nuevo modo de vídeo a 120 FPS (a cámara lenta) se pueden conseguir unos resultados interesantes. (clic en las imágenes para agrandar)

Banco

Parque

Palacio Real

 

Dos pequeñas pruebas de la capacidad de la cámara lenta:

 

Android 4.3 Vs. iOS 7.03

Al margen de los componentes y del diseño la mayor diferencia entre los terminales Android y los de Apple es el sistema operativo. En iOS7 Apple ha añadido muchas de las funcionalidad que más de uno esperábamos (como centro de notificaciones completo, acceso rápido a funciones) y ha hecho un excelente trabajo rediseñando tanto por dentro como por fuera el sistema operativo. El resultado es un sistema ágil, vistoso, sin texturas (que no plano) y que nos saca completamente de la monotonía a todos aquellos que  estábamos cansados del viejo iOS y que por eso decidimos saltar y probar la última versión de Android.

Por desgracia ni todas las aplicaciones están adaptadas a la pantalla de 4″ del iPhone 5/5s ni todas las aplicaciones están aún adaptadas a iOS7, así que cuando abres una aplicación vieja que usa el antiguo teclado o los antiguos menús se rompe el encanto conseguido por John Ive y los suyos.

¿La mayor pega? En mi opinión sigue siendo absurdo que compartir archivos o fotos sea tan complicado. Solo podemos mandar fotografías desde el carrete a ciertas aplicaciones como iMessage, Mail, twitter, Facebook o Flickr, pero si queremos enviar una foto que acabamos de hacer a nuestra cuenta de Instagram deberemos abrir la aplicación y seleccionarla allí. Eso, a día de hoy, resulta un total atraso. Quizá con esta limitación intenten que no suceda el caos que ocurre en Android, donde hay un listado enorme de aplicaciones que potencialmente puede abrir los ficheros pero Apple debería llegar a una solución intermedia. Sí, a iOS7 le sigue quedando cosas por pulir.

 

El ecosistema de Apple y la importancia de llamarse iCloud

Cuando uno se acostumbra a trabajar bajo MacOS y utilizar un iPhone y un iPad resulta muy difícil salirse de ese ecosistema que ha creado, ya que el flujo de trabajo resulta muy intuitivo. Ahora con iCloud, Mavericks y la 7.03 podremos por ejemplo guardar un billete en Passbook desde Safari y que aparezca en todos nuestros dispositivos o escribir algo en Pages en el iPad y tenerlo al abrir Pages en nuestro Mac. Casi magia. También tenemos ahora un llavero centralizado donde guardar todas nuestras contraseñas y tarjetas. Nunca fue más sencillo dejar de trabajar en un sitio y seguir en otro.

iPhone iPadiPhone iPad 2

iPhone 5s / iPad mini

 

Conclusiones

Apple ha sacado al mercado un terminal que supone un salto interesante desde el iPhone 5 y no una mera actualización gracias a su procesador A7 de 64 bits, el TouchID y la calidad de la cámara. La velocidad de las transiciones deja en evidencia a mi iPad mini y lo mismo sucede con la calidad de la pantalla retina y es que en el 5s parece que todo vuela y que todo se ve con el más mínimo detalle. Y para los paranoicos con el tema de la batería tengo que decir que cumple la regla del día: aguanta hasta el final de la jornada pero deberemos cargarlo por la noche.

La sensación que tengo después de estar casi un año sin un iPhone es que he vuelto a casa y todo vuelve a ser tan sencillo como era, para lo bueno y  para lo malo. Just Works.

31. octubre 2013 por José Luis Merino
Categorías: General, Reflexiones, tecnología | Etiquetas: , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

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