Barcelona (III)

Buscar un trabajo que permita pagar un alquiler. Buscar un piso que quieran alquilarte y que puedas pagarte. Buscar a alguien que te aguante. Buscar a alguien que te aguante y que tú también aguantes. Buscar tiempo libre para construir varios proyectos. Conseguir vivir con un gato siendo alérgico a los gatos y sin morir en el intento. Un verano con dos rusos, un turco y un piso maldito. La playa solo de refilón. El eterno verano / El breve invierno.

Casi un año y medio en Barcelona. Sigo sin saber hablar catalán pero hace tiempo que eso no importa. Creo que ya he vivido el tiempo suficiente aquí como para saber que esta ciudad no es mi ciudad, que éste no es mi sitio. Uno puede trabajar conectado a una red Wifi o móvil desde donde sea mientras sea feliz. Aunque tengo que reconocer que he visto pocas puestas de sol tan bonitas como las que se ven desde Sitges.

26. enero 2012 por José Luis Merino
Categorías: General, Mis escritos, Reflexiones | Etiquetas: , | 13s comentarios

Comentarios (13)

  1. Jeje, cuando te dije cuando tiempo estarías en Barcelona al final nunca quedamos, el caso es que así rápidamente me mudé a Santiago de Chile, llevo casi un año. Y no te puedes ni imaginas cuanto hecho de menos Barcelona, pero cuanto me tira el no volver por las noticias que se leen… Dentro de poco tomaré la decisión de retornar, a Barcelona, a Gracia, ese barrio… Lo hecho tanto tanto de menos. Vaya leonés amante de las catalunyas… Por cierto yo estuve ahí cerca de 7 años, y tampoco se catalán. Se chapurrea pero no se habla del todo, por eso no te preocupes.

    Un abrazo señor, a ver si nos tomamos un día una cerveza juntos! En Barcelona, Castilla y León, Chile o donde sea.

  2. esto parece que lo he escrito yo.

  3. Y cómo es que no es tu sitio? Qué encuentras que no te gusta, o qué echas a faltar? Lo digo porque a mí Barcelona siempre me ha gustado mucho (aunque es verdad que igual para vivir allí, es otro rollo…)

  4. Valiente comentario, niño. Es difícil, con 25 o con 35, encontrar tu lugar en el mundo. Sea físico, mental, espiritual o del corazón. Pero no hay que cansarse de buscar… ni de equivocarse. Abrazotes

  5. Puede que cueste un poco al principio (a mí me costó también, como a la mayoría, imagino) pero cuando menos te lo esperes, te darás cuenta de que no te puedes marchar de aquí. O, si lo haces por el motivo que sea, la echarás muuucho de menos 😉

  6. Modo nostálgico «on». Solo te ha faltado escribir esto en el tren Palencia-Valladolid.

    Pero, para tu consuelo, es un sentimiento bastante común entre la gente que nos venimos a vivir aquí. Le falta calidez a las relaciones sociales, ¿puede ser?

  7. @Antiheroe: Vaya, no tenía ni idea de que te habías marchado a Santiago. Pensé que te habías mudado de Gràcia (ay, Gràcia, echo algo de menos vivir allí).
    Cuando vuelva por estos lares avise 🙂

    @Ainhoa: Exiliados en Cataluña, vamos a hacer un clan.

    @Luisete: No sabría decirte. La ciudad me resulta algo fría para vivir. Echo de menos el «rollo castellano» que uno puede ver en Madrid o en Valladolid, la gente es muy distinta (no siempre eso es malo, claro).
    No sé, me cuesta verme a largo plazo aquí, supongo, es una sensación, más que algo cuantificable. Y al margen del trabajo y un contrato de alquiler no me retiene nada (dulces 25, ¡aún puedo hacer locuras!).

  8. En Madrid pasa lo mismo. Es un problema interior, de nostalgia, pérdida o como lo quieras llamar. De buscar tu lugar en el mundo, tu compañero/a, el rincón (físico y mental) donde te encuentres como en casa. Yo lo tengo (tenía) muy cerca de donde vives…

  9. @Jesús: Uno intenta buscar su lugar en el mundo 🙂

    @z: Sí, igual necesito «más tiempo». Solo que pensé que un año y medio sería suficiente…

    @Ultrasónica: Lo que echo de menos ese tren… ay. Sí, exacto, le falta cierta calidez -en general, luego hay de todo- a las relaciones sociales. ¿Problema de Barcelona o de las grandes ciudades? Yo diría que en Madrid no pasa (tanto). No lo sé.

  10. Yo creo que puede ser más la añoranza de vuestra tierra y forma de hacer. Yo soy de provincia de Barcelona y no de la ciudad y evidentemente el cambio ya se nota. En una gran ciudad las relaciones siempre son más frías, en eso no creo que se diferencien demasiado Madrid de Barcelona por ejemplo. Posiblemente el català de Barcelona sea más frío, va mucho más a la suya, pero vaya que hay de todo, no creo que sea un tema de nacionalidad 😛

    Por mi parte, lo que necesites para que Catalunya se pueda convertir en tu segunda casa 😉

    PD: no es necesario, pero mucho mejor si lo hablas 😉 (no pretendo crear polémica por favor)

  11. Hombre, cuando te den esos ataques nostálgicos, sube dos calles y pégame un toque, ahora que somos vecinos… yo cocino unas lentejas con chorizo a la castellana que te curan todo 🙂

    Y lo de las relaciones sociales… Mi primer año en Barcelona siempre tenía la impresión de que todo el mundo estaba de paso y por eso era complicado, pero luego vas viendo que también hay gente que se queda, y que también hay gente que ha estado siempre, y lo veo más como un problema de las grandes ciudades que de Barcelona en concreto.

    Sitges, ay… yo veía esas puestas de sol cada día…

  12. Que lástima a mi me encantó vivir allí, cuando se viaja se tiene que hacer con la mente abierta aconocer y aprender de todo, sin buena acititud, ilusión y curiosidad lo tienes dificil. Animos y suerte.

  13. Pingback: Desde este otro lado » Cosas que hacer antes de irse de Barcelona

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