Aventuras con una máquina expendedora

No, no he tenido ninguna aventura (en términos sexuales) con una máquina expendedora, pero esta tarde ha ocurrido un pequeño suceso con una de estas máquinas que hay en la Escuela Técnica de Ingenieros Informáticos que me ha parecido curiosa. Al salir de la biblioteca vimos que en la máquina había un par de bolsas de Doritos Bits Twisties atrapadas y dado que aún tenía algo de calderilla después de los cafés, decidí intentar conseguir con 1€ (el precio habitual) más de una bolsa.

Situación inicial

Antes de seguir explicando lo sucedido creo que es interesante la lecutra de la entrada Teoría de Juegos y Croissants de J. Mateos, la leí hace unos meses en un compartido de Google Reader y cuando hace un rato estaba pensando en escribir sobre este suceso me vino a la cabeza, en ella comenta qué es la teoría de juegos:

La Teoría de Juegos es un campo de la matemática que estudia los procesos lógicos de toma de decisiones. Es bastante compleja, pero desde un punto de vista económico, se resume en: “Los individuos toman sus decisiones entregando un perjuicio a cambio de la posibilidad de conseguir un beneficio mayor”. El nombre de teoría de juegos lo define perfectamente: Un jugador de ruleta asume una pérdida de una pequeña cantidad de dinero a cambio de arriesgarse a ganar mucho más. La apuesta puede ser mayor o menor, lo que aumenta o disminuye las posibilidades de ganar, pero también aumenta o disminuye la cantidad de lo ganado.

Más adelante pone un ejemplo práctico con croissants y muchachas que puede resultar útil para nuestras bolsas de bits a un euro (y por si alguno no se acuerda, hace tiempo hablé sobre la elección de las tres puertas):

Supongamos una máquina de “vending”. Croissants rellenos de chocolate, a 70 céntimos de Euro. Una chica quiere comprarlo. No parece un supuesto en el que la teoría de juegos pueda aplicarse, pero es así. La teoría de juegos se aplica a todos los supuestos de toma de decisiones. Pierde 70C a cambio de una muy grande posibilidad de obtener un croissant. La posibilidad de que se quede encajado con el vidrio de la máquina y no caiga es pequeña, pero existe. Y le ocurre. La chica se marcha, enfadada.

Una segunda chica aparece. También quiere un croissant. Pero las probabilidades no son las mismas. El perjuicio fijo es el mismo, 70C, pero las posibilidades de perjuicio variable aumentan (es más probable que un segundo croissant se quede encajado si ya hay uno que le bloquea el paso), así como las posibilidades de beneficio variable (hay una posibilidad, no sé determinar si grande o pequeña, de que caigan ambos croissants y el precio de cada uno pase a ser 35C). Se arriesga. Pierde.

Una tercera chica se encuentra con un dilema aún más grande: Cuando se pregunta si sacar un croissant, el perjuicio fijo sigue siendo 70C, pero las posibilidades de perjuicio variable ya son muy grandes (el tercer croissant prácticamente no va a moverse y es bastante seguro que se encaje también). Sin embargo, las posibilidades de un beneficio extraordinario quizá merezcan la pena (podrían caer los tres croissants, habiendo gastado sólo 70C).

En cada chica la elección es más extrema, menos segura pero quizá más beneficiosa. La primera chica tenía muchas posibilidades de un beneficio final normal (gasto: 70C, ingresos: un croissant), pocas posibilidades de un perjuicio extraordinario (gasto: 70C, beneficio: ninguno, lo que al final ocurrió), y menos posibilidades aún de un beneficio extraordinario (gasto 70C, beneficio: dos o más croissants, o que la máquina saque el croissant y devuelva el dinero). Sin embargo, la segunda y sobre todo la tercera chica habían visto muy reducidas sus posibilidades de un saldo final normal (¿qué posibilidades hay de que caiga un sólo croissant si hay uno o dos ya encajados?), mientras que los casos “extremos”, beneficio extraordinario o perjuicio extraordinario, iban incrementándose a medida que los croissants iban encajándose.

Hay que saber cuándo dejar de jugar. ¿A partir de qué croissant habrías dejado de intentarlo vosotros?

Esa pregunta final hipotética se ha convertido en el día de hoy una pregunta real y tangible. Es evidente que alguien había metido una (o varias) monedas de un euro intentando comprar una bolsa de bits (ya en alguna otra ocasión yo había obtenido dos bolsas metiendo únicamente una moneda) y yo iba a intentar obtener una (o varias) bolsas en el primer intento. Al introducir el euro (a medias con @patoroco, que a mí se me había acabado el suelto) lo que sucedió fue que conseguimos una única bolsa y siguiendo atrapadas varias bolsas en la máquina [momento 1: un euro, una bolsa de bits, situación normal]. Como teníamos ese ansia de engañar, de conseguir de forma fraudulenta varias bolsas por un precio menor, volvimos a meter un euro y conseguimos que dos bolsas se desengancharan, ¡lo habíamos logrado! [momento 2: dos euros, tres bolsas, situación anómala (0,66€ por bolsa)].

Lo lógico sería que la historia acabara aquí, que nos fuéramos a casa tranquilamente con 3 bolsas a repartir entre 4 por apenas 2€, pero si fuera así no creo que estuviera aquí escribiendo esto. Aunque ya habíamos obtenido un claro beneficio, la máquina aún tenía enganchada otra bolsa, así que rebuscando entre la calderilla de todos (teníamos billetes, pero monedas muy pocas) conseguimos otro euro para meter y poder conseguir otras dos bolsas de bits por un único euro (los que nos daría 5 bolsas de bits por apenas 3€, a 0,6€ por bolsa obtenida). Pero es evidente que la avaricia rompe el saco y al meter el euro no sólo no conseguimos nuestro objetivo sino que directamente no conseguimos nada, ¡horror! [momento 3: tres euros, tres bolsas, situación normal].

El karma cósmico se había puesto en nuestra contra por avariciosos, es probable que en un mundo perfecto hubiéramos dejado de intentar conseguir las tres bolsas que quedaban atrapadas (ya que habíamos obtenido 3 bolsas por el precio real) pero nosotros nos sentíamos en cierto modo, estafados. Habíamos llegado a obtener un beneficio arriesgándonos y ahora lo habíamos perdido (aunque no estábamos en pérdidas, claro). Pero rebuscando entre nuestra calderilla no teníamos ya un mísero euro más, la cafetería estaba cerrada y nadie pasaba por el pasillo para que nos pudiera dar cambio. Nuestras mentes universitarias (un ingeniero superior, un ingeniero técnico, una maestra y un filólogo) se pusieran a pensar y decidieron que podíamos comprar algo más barato que hiciera que el mecanismo de la máquina subiera hacia arriba y golpeara las bolsas atrapadas para así conseguir nuestro premio, ¡parecía el mejor plan del mundo! Justo encima de los bits hay unos pañuelos que cuestan 0,20€ cada uno (siempre me pareció curioso que una máquina expendedora en una facultad tuviera pañuelos, en el resto de las facultades nunca he visto unos) y probamos a ver qué sucedía:

Imagen de previsualización de YouTube

Como se puede apreciar en el vídeo, comprar pañuelos no sirvió de nada ya que el mecanismo no subió al estar programado para que no lo hiciera al tratarse de algo que no se puede romper al golpearse desde lo alto [momento 4: tres euros con veinte céntimos: tres bolsas y un paquete de pañuelos, situación normal]. Llegados a este momento, el honor era lo que entraba en juego así que corrí a las facultades que se encuentran al lado para ver si alguien tenía cambio, lo intenté con un conserje y nada, así que volví sin esperanzas y me encontré con que habían podido reunir otro euro con la calderilla de @azulelectrico así que lo habían metido en la máquina y habían obtenido una bolsa más, por lo que aún seguían atrapadas otras 3 bolsas de bits en la máquina [momento 5: cuatro euros con veinte céntimos: cuatro bolsas y un paquete de pañuelos, situación normal].

En ese momento @patoroco decidió ir corriendo hasta casa y coger suelto para seguir arriesgando por el premio mayor (las tres bolsas atrapadas). Y casualmente una de las personas que trabajaban en la cafetería nos vio (cosa normal, ya que tres personas alrededor de la máquina a diez minutos de cerrar la facultad no es algo muy normal) y acudió en nuestro rescate dándonos las tres bolsas que allí quedaban (nos ofreció el dinero pero a mí me parecía “mal” aceptarlo) [momento 6: cuatro euros con veinte céntimos: siete bolsas y un paquete de pañuelos, situación beneficiosa (0,57 por bolsa)].

Así que finalmente sí que obtuvimos aquello que queríamos (aunque al final fueron demasiadas bolsas) y la situación de la hipotética pregunta inicial (¿cuándo habríais dejado de intentarlo vosotros?) vuelve a relucir. Lo más lógico hubiera sido dejarlo al meter el segundo euro, pero a veces la lógica se nos escapa en nuestra vida cotidiana. Yo de momento y a vuestra salud, voy a comerme una bolsa de Doritos bits, que me ha entrado hambre.

Situación final

Nota: Por si alguno se pregunta los motivos por los que no intentamos mover / golpear la máquina la respuesta está en que sí que lo intentamos, pero dicha máquina ha sido golpeada en numerosas ocasiones así que han cambiado el cristal por unos más grueso y han taladrado la máquina a la pared y no se mueve nada de nada. El sistema “a lo bruto”, no funciona en este caso.

20 Comentarios hasta el momento »

  1. Desti dijo

    20 de Mayo del 2010 a las 11:26 pm

    Jeje, grandiosa experiencia. Me hubiera visto veros.

    P: Lo de la teoría de juegos es útil para mi PFC, lo que son las cosas!

  2. Anita dijo

    20 de Mayo del 2010 a las 11:28 pm

    El momento en el que cae el paquete de pañuelos y rebota es un fail xD

    Si estoy yo sola no lo intentaría de nuevo porque parecería idiota todo ese tiempo delante de la máquina (alguna vez me ha pasado en FyL)pero con más gente hubiera ido buscando calderilla para meter.

  3. bydiox dijo

    20 de Mayo del 2010 a las 11:31 pm

    @desti17: Seguro que nos vuelve a pasar y esta vez no tenemos tanta suerte… fijo :P

    @Ana: Sí, fue un gran fail :( Si estás solo te vas y punto. A esas horas no había nadie por la facultad, en un momento pregunté a unos chicos y nada, no tenían suelto :/

  4. Jara dijo

    20 de Mayo del 2010 a las 11:33 pm

    Ya no era orgullo de comprador listillo… eran ganas de una épica tremenda para contarlo en el blog :P

    Yo odio esas máquinas (la de mi facultad de comunicación no estaba taladrada a ningún lugar y era imposible de mover… aunque en la de fisioterapia eran muchas veces las que salían dos bolsas en lugar de una).

    Hay unas chuches HARIBO que solo encuentro en la máquina de la estación de buses, y se queda enganchada, meto otro euro para que se desenganche y me salgan las 2 bolsas… y no me sale ninguna!!! (sube a la cafetería… pide que te abran… dile que no has metido un euro, que has metido dos…)… en fin, que las odio.

  5. bydiox dijo

    21 de Mayo del 2010 a las 9:33 am

    @Jara: Seguro que esas chuches las tienen que tener en más sitios, ¿nunca te has planteado preguntar (con la bolsa en la mano) si las tienen en algún kiosco? Personalmente no era demasiado amigo de este tipo de máquinas hasta que llegué a la Universidad y en los largos días de biblioteca se hacían imprescindibles.

  6. A. dijo

    21 de Mayo del 2010 a las 11:50 am

    ¿Cuántas bolsas os habríais comprado por el mismo dinero en un supermercado?

  7. bydiox dijo

    22 de Mayo del 2010 a las 3:53 pm

    @A.: ¿Con cuatro euros? Pues… ¿4? :P

  8. Rakel dijo

    22 de Mayo del 2010 a las 6:52 pm

    Me habría encantado veros! xD
    Normalmente, las cosas que merece más la pena contar ocurren en situaciones así, en el límite entre lo cotidiano y lo grotesco.

  9. Juan dijo

    23 de Mayo del 2010 a las 9:56 am

    Joder. Hay que ser frikis y gitanos para ir a casa y volver con dinero para conseguir 2 bolsas, que por cierto no son tuyas. A ti no te jodería que un dia echaras y se te quedara enganchado y te tuvieras que ir a casa con la mala leche de perder dinero y encima no poder comertelo? A mi si. Y solo me tocaría mas las pelotas. Que cuatro frikis se dediquen a coger mi bolsa de manera gratuita, aunque tengan que coger mas bolsas, que a lo mejor ni si quiera les gusta.

    En fin…

  10. bydiox dijo

    23 de Mayo del 2010 a las 11:31 am

    @Rakel: Esto fue más grotesco que otra cosa, te lo aseguro.

    @Juan: A mí ya me ha pasado eso que comentas, he metido dinero y me he quedado sin él. Gracias por participar.

  11. Juan dijo

    23 de Mayo del 2010 a las 12:31 pm

    @bydiox Pero si te enteras que después de irte 4 frikis han estado intentando conseguir tus bolsas, hasta llegar al punto de uno ir a su casa para coger más dinero, no te sentaría como una patada en el culo?

  12. bydiox dijo

    23 de Mayo del 2010 a las 12:40 pm

    @Juan: ¿Eran tus bolsas o algo? Y lo de llamar “friki” a alguien por hacer cualquier cosa alejada de la normalidad pensé que ya había pasado de moda…

    Si sucede lo que comentas no pasaría nada. A mí me robaron una chaqueta en la discoteca hace unos meses y no se me ocurrió robar otra para equilibrar la balanza del mundo. Hay que tomarse las cosas con más tranquilidad hombre, que no es para tanto.

  13. Juan dijo

    23 de Mayo del 2010 a las 3:27 pm

    @bydiox jajajja robar otra chaqueta para equilibrar la balanza del mundo!!! esa es la mentalidad que me revienta, es por ello que te decía que te pusieras en la otra parte y que pensaras como te sentarías si te enteraras que 4 frikis se pasaran 5-10 minutos intentando coger tus bolsas y llegar al punto de irse uno a su casa a por más dinero!!

  14. Juan dijo

    23 de Mayo del 2010 a las 3:32 pm

    @bydiox A mi me parece una acción ruin la que hicisteis ya que os estábais apropiando de algo que ha pagado otra persona y no es vuestro, pero bueno, allá cada uno con su conciencia…

    Ahora entiendo que no te importara que te mangaran la cazadora

  15. bydiox dijo

    24 de Mayo del 2010 a las 9:34 am

    @Juan: Yo no he dicho que no me importara, he dicho que yo no robé ninguna otra cazadora.

  16. zetxek dijo

    25 de Mayo del 2010 a las 10:11 am

    Por cierto que me acordé de este post viendo el finale de Lost! :D

  17. Yass Fuentes dijo

    26 de Mayo del 2010 a las 10:03 pm

    Me encanta esta entrada. Me he partido bastante la caja xDD

  18. Rakel dijo

    3 de Junio del 2010 a las 10:16 am

    joder, cómo anda la peña, no?? xD

  19. p dijo

    15 de Junio del 2010 a las 10:08 am

    Y así es como una máquina expendedora se convierte en una máquina tragaperras XDD

  20. shufra dijo

    17 de Junio del 2010 a las 2:58 pm

    Lo que me he reido leyendo esto, graaaaande jajaja

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