Reflexión de un post-domingo por la tarde
Acabo de comer y hoy me encuentro especialmente lúcido y animado, así que pospongo las dos entradas que tenía ideadas (una sobre Circular 07 de Vicente Luis Mora y otra sobre una creación personal), a lo largo de esta semana que ya ha empezado las colgaré.
Es un domingo de lunes, de esos falsos domingos que aparecen cuando aunque sea lunes, los niños no van a la escuela y los padres pueden permitirse el lujo de estar aún en la cama cuando el reloj marca más de las nueve de la mañana. Hoy es un día calmado, lleno de una extraña paz (que probablemente preludie la tormenta que se va a desatar dentro de unas semanas -porque sí, febrero está a la vuelta de la esquina-).
Mañana ya vuelve la rutina (me va a costar levantarme… mucho mucho mucho…) y con ella el día a día, las entregas de creación literaria, la cantidad de trabajos a medio hacer (o directamente sin empezar). Esperemos que el descanso navideño me traiga paz y serenidad para poder hacer todo (y hacerlo bien).
Antes he estado pensando en el blog de Eduard Punset (que tenéis en el blogcroll, junto a otros muchos blogs que sigo… aunque en realidad sigo a muchos más, pero no los he puesto todos) y no sé si él hizo una reflexión sobre lo que queremos y los que tenemos, pero si no la hizo la podría haber hecho perfectamente. Estoy en un momento de mi vida “normal”, con altibajos, con situaciones buenas y malas, tengo 21 años, me queda un año para acabar mi carrera y otro par para acabar mi segunda carrera (Teoría de la literatura) y empezar con el doctorado, tengo novia estable (2 años ya… cómo pasa el tiempo, la verdad…), llevo 3 años viviendo solo y he conseguido un equilibrio bastante interesante entre lo que tengo que hacer / quiero hacer sin que nadie esté encima mío todo el rato. Supongo que si hace 5 ó 6 años me dijeran que iba a acabar así probablemente no me lo creería, estoy mucho mejor que lo que nunca imaginé para mí si exceptuamos eso de señor escritor millonario, claro y aun así me siento relativamente incompleto, supongo que será el hecho de la casi siempre continua rutina de mi vida… ¿qué otra cosa podría ser?
Queremos lo que no tenemos, lo que vemos en la vida (siempre perfecta) de los otros, queremos el coche del vecino y cuando nos lo compramos nos damos cuenta que ni era tan bonito, ni tan fácil de cuidar ni de pagar.
Queremos lo que no tenemos, lo que nos parece inalcanzable pero que con esfuerzo puede no llegar a serlo. ¿Y qué sucede entonces? Que se acabaron las metas en la vida y llega el aburrimiento a nuestras vidas.
Supongo que esta sensación es un “universal humano” que me dice al menos, que estoy vivo, que existo. Imagino no estar solo. ¿O sí?
P.D: Por si alguno se lo pregunta, mi único regalo de Reyes ha sido el que me ha hecho Ana, unos Sennheisser cx300 con los que nunca más alguien me podrá gritar por la calle, porque al ser in-ear me aíslan del bullicioso mundo real. Me encantan. Edito: Esta tarde han venido mis padres ha traerme comida / ropa limpia y demás y mi madre me ha traído “una tontería”, un cinturón (que me viene bien porque mi otro cinturón ya tiene sus añitos y quería otro desde hace un tiempo).





























ali! dijo
7 de Enero del 2008 a las 7:25 pm
es lo que tiene el deseo incolmable…
te iba a decir que te dejaba algún libro sobre esto pero me parece que suficiente ocupado estás ya… para después de examenes! bueno te dejo un enlace de todas formas http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Cencillo#Desfondamiento
Anita :) dijo
7 de Enero del 2008 a las 8:52 pm
ali, pues lo del libro es buena idea. Creo que todos nos sentimos de vez en cuando así (algunos más que otros la verdad), cuando ya no sabes si algo marcha mal en tu vida, si está bien todo pero es aburrido y esas cosas.
Aparte de los cascos también te han regalado otra cosa, el cinturón (y yo te estoy buscando un libro, pero es de los de pedir…así que puede tardar un mes como el de Vicente Luis Mora).
Un beso.
bydiox dijo
7 de Enero del 2008 a las 8:55 pm
ali!: Tienes razón, con la llegada de los exámenes no es el mejor momento…
Ana: Cierto, ahora edito la entrada que se me había olvidado que esta tarde mi madre me ha regalado un cinturón. ¿Cuándo dices libro quieres decir disco duro externo de 500GB?
Christian Supiot dijo
8 de Enero del 2008 a las 1:47 pm
Ya serás minollario ya…
ali! dijo
8 de Enero del 2008 a las 3:43 pm
por cierto, nadie se acuerda de tulsa-sólo me has rozado mejor disco 2007? si si si
o soy yo q no lo he visto…
bydiox dijo
8 de Enero del 2008 a las 3:51 pm
Christian: ¡Eh! Que estaba tachado…
ali!: Hum, es que este año ha sido un gran año para la música… yo tampoco los metería, la verdad (tengo que colgar mi lista en este blog, no sé cuándo… que tengo 234432 entradas que publicar y tampoco quiero agobiar a los (pocos) lectores de este blog. En el 20 minutos de hoy venía una lista de los mejores discos del año según algunos críticos más o menos famosos y en el apartado de disco nacional ganaba el de Los Planetas (wtf) (aunque se mencionaba a Love of Lesbian, Manos de Topo, etc.) y en el internacional “no ganaba nadie” pero el de Amy Whitehouse se nombraba dos veces (WTF) (también se nombraban Editors, The National…). En fin, un desastre de lista, la verdad. ¿Y cuál es la tuya?
Javier Aldana dijo
11 de Enero del 2008 a las 2:26 pm
Fantástico Punset. Aparte de su libro “El viaje a la felicidad”, déjame que te recomiende otro que probablemente ya conozcas, llamado “Fluir”, de Mihaly Csikszentmihalyi.
Digo que ya lo conocerás porque si eres asiduo a la página de Punset, verás que le hizo una entrevista, lo tienes aquí:
http://www.eduardpunset.es/charlascon_detalle.php?id=10
Creo que te viene perfecto en este momento.