Archivos en la categoría Películas

The Man From Earth

¿Qué sucedería si un cavernícola hubiera sobrevivido hasta nuestros días? ¿Y si tuviéramos la oportunidad de preguntarle cosas sobre su viaje? ¿Dónde estuvo? ¿Qué pensaba al mirar hacia las estrellas hace miles de años? ¿Si conoció a alguien famoso?

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John Oldman comunica a sus colegas de la Universidad que ha decidido dejar la docencia y ellos se reúnen para despedirse por sorpresa de él. 87 minutos de película en la que se nos plantean una serie de preguntas y respuestas, un gran trabajo de guión (del difunto Jerome Bixby) que ha conseguido que no me mueva en toda la película, pare su reproducción o twittee algo.  No sé cómo no la he visto antes. 8/10

Kynodontas

[Aviso: posibles spoilers de Canino, El show de Truman y de El Bosque, leed bajo vuestra responsabilidad]

En las últimas semanas he visto varias películas recientes que trataban de una forma u otra el tema de la educación, por un lado la nominada An Education, por otro la última de Haneke Das weisse Band (La Cinta Blanca) y por último la griega Kynodontas (Canino).

Las tres películas son muy distintas, en la primera se nos narra la visión de la educación en el Londres de los años 60, con un padre únicamente busca “colocar” a su hija (y la mejor forma para eso es con estudios, así conseguirá a “un buen hombre”). En La cinta blanca se nos cuentan los acontecimientos de un pequeño pueblo del norte de Alemania justo antes de que estalle la Gran Guerra y de una forma un tanto velada vemos la educación que reciben algunos de esos niños (el nombre de la película viene de la cinta que el pastor pone en el brazo de sus hijos para recordarles que deben estar alejados del pecado) y que contrasta con la actuación de otros personajes. Y en Canino se nos narra la historia de una familia que vive encerrada en una lujosa casa de campo, cuyos hijos jamás han tenido contacto con el exterior y son sus padres quienes deciden educarlos según creen conveniente, infundiendo una competición entre los tres.

Canino

La historia de vivir encerrado porque lo que está fuera es algo “malo” ha aparecido en pantalla bastantes veces en los últimos 15 años. No puedo olvidarme de El Show de Truman, con un magnífico Jim Carrie viviendo en un mundo artificial que servía de plató de televisión para un reality show que duraba toda su vida. En un momento descubre la situación y decide escaparse y cuando está a punto de atravesar la puerta, el creador le dice eso de “Truman, ahí fuera no hay más verdad que la que hay en el mundo que he creado para ti. Las mismas mentiras, los mismos engaños… pero en mi mundo tú no tienes nada que temer”.  En la película de El bosque, Shyamalan nos presenta un mundo fantástico en una remota aldea, hasta que descubrimos que más allá de ese bosque se encuentra… la realidad. Lo mismo sucede con Canino, en ella son los padres quienes deciden aislar a sus hijos, ¿sus motivaciones? No las sabemos. La particular educación, privada del contacto de otras personas (excepto de una chica que instruirá al muchacho en las artes amatorias), de la televisión, radio y música en su idioma desarrollará en los hijos la habilidad de la imaginación, además de no sentir vergüenza al estar desnudos y de la ingenuidad propia de los niños que aún no han descubierto las cosas.

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He leído algunas críticas de la película y la ponen poco menos de “brutal”, cuando en realidad la brutalidad es más psicológica que física. Ignoro si dicha película se basa en casos reales (ahora pienso en la alemana Das experiment, que nos cuenta los sucesos de la cárcel de Stánford), pero durante toda la película no he podido dejar de pensar en algunos experimentos de los años 60 y 70, donde la imaginación de los científicos parecía que no tenía límites. Está claro que el privar a otros de la realidad tal y como la conocemos, creyendo que una realidad edulcorada y manipulada será más beneficiosa es a todas luces un error. Nosotros somos los que debemos enfrentarnos al mundo, llorar cuando nos hagan daño y volver a levantarnos si nos caemos, es ese aprendizaje lo que nos hará fuertes y garantizará nuestra supervivencia en el mundo.

Canino se ha estrenado ayer en España y aunque no recomendaría su visionado a mis padres, estoy seguro que a más de uno le gustará su planteamiento.

American Pie Presents: The Book of Love o una revisión del género de la comedia adolescente

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Han pasado 10 años desde que American Pie (1999) viera la luz de la mano de Paul Weitz y Adam Herz, sentando las bases de lo que a partir de entonces se convertiría en un género híbrido, con sus propias convenciones, reglas y personajes. No en vano el éxito sin precedentes de las dos primeras entregas hizo que pronto viéramos en la cartelera de medio mundo multitud de películas para adolescentes con toques de comedia, sexo y encuadradas en los últimos años del instituto o los primeros años de la universidad. Basta echar un vistazo a Google para comprobar cómo en cientos de foros y diversas páginas los usuarios preguntan buscando películas parecidas a American Pie, ya que el término de ‘comedia’ es demasiado amplio para hacer una búsqueda.

Películas similares

Existen películas similares a como puede ser el caso de Road Rip (y la posterior EuroTrip), Admitido, No es otra estúpida película americana y más recientemente Supersalidos e incluso alejándonos un poco entrarían en este tipo de películas Virgen a los 40. Incluso tenemos en España una revisión del género con La fiesta, escrita y dirigida por Manuel Sanabria y Carlos Villaverde, una película rodada con un millón de las antiguas pesetas y que obtuvo muy buenas críticas. Existen muchas otras, decenas tal vez, algunas de una calidad bastante pobre pero que cumplen con la  función de divertir a un público muy concreto contando historias de gamberradas juveniles que llenarán la cabeza de pájaros a los demasiado jóvenes y traerán recuerdos de juventud a los que son ya un poco más mayores.

Orígenes

La creación de American Pie no viene nada de la nada, ya que ya existían películas como Animal House (en español Desmadre a la americana) que recogían esas aventuras de un grupo de jóvenes con la única preocupación de tener a una (o varias) mujeres en su vida mientras intentaban aprobar sus estudios.

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La saga de American Pie

El principal acierto de las primeras tres películas de la saga fue el incluir un reparto coral, con variedad de personajes y situaciones personales: desde el chulito con las mujeres, Steve Stifler (interpretado de forma excepcional por Seann William Scott, que será parodiado por “otros Stifler’s” en las películas siguientes); el chico con un buen corazón, Jim Levenstein; el guaperas del grupo, Chris ‘Oz’ Ostreicher; o el padre que todos quisiéramos tener, Mr. Levenstein (el único personaje que se ha mantenido en las siete entregas de la serie); sin olvidarnos por supuesto de la representación femenina, en particular de la que acabará siendo en la tercera parte de la saga, American Pie: La boda, en la mujer de Jim, Michelle Flaherty (es decir, Alyson Hannigan, la amiga lesbiana de la cazavampiros Buffy o la mujer de Marshall en How I Met Your Mother).

Durante todas las películas lo importante son los lazos de unión entre el grupo adolescente, ya sea para perder la virginidad (como sucede en American Pie) o vivir la última gran juerga (como pasa en American Pie II). Tal vez por este motivo la tercera parte no tuve tan buena acogida, ya que el público esperaba ver más correrías de jóvenes estudiantes y lo que vieron eran viejas coñas desgastadas y un personajes que maduraban.

La cuarta película de la saga, American Pie: Band Camp, fue directa al DVD (tal y como ocurrió con el resto de películas que la sucedieron) y nos narraba las aventuras del hermano pequeño de Stifler, Matt Stifler, y de cómo se había convertido ya en el Stifmaister. Esta cinta jugaba con la referencia al campamento musical que veíamos en la segunda parte, cuando Jim acababa en él para buscar a Michelle y acabar aprendiendo los secretos de las mujeres y enamorándose de ella finalmente.

Con The Naked Mile y Beta House (la quinta y sexta película de la saga) conocíamos a un nuevo grupo de amigos, su principal acierto. En ese grupo, como no podía ser de otra manera, estaban (aunque de una manera menos carismática y más simplona) todos los caracteres de la original American Pie (incluido un Stifler, en esta ocasión primo del Stifler original). Ambas películas mucho más entretenidas que la la historia del campamento y la boda, aunque lejos de llegar al nivel de las primeras películas, ya que iban más directos a la carnaza (el nivel de pechos femeninos, palabrotas y situaciones desagradables era excesivamente alto) y tenían un guión mucho menos trabajado.

American Pie Presents: The Book of Love

Hace un par de semanas me enteré por un compartido de @alexliam de que existía una nueva película titulada The Book of Love. Después de seis películas no me esperaba demasiado sobre los misterios del libro del amor, pero lo cierto es que sorprende gratamente. Para quien se lo pregunte, desde luego que no es una buena película, no busquéis en ella la mejor interpretación o el mejor guión, pero sí dentro del género que estamos tratando hoy (el de la comedia adolescente) podemos encontrar ciertos descubrimientos. Por un lado seguimos teniendo a un grupo de amigos (Rob, Nathan y Lube… ya sin apellidos) obsesionados por el sexo femenino y cada uno por una razón: la novia de uno de ellos no quiere perder la virginidad con él (aunque ya ha mantenido relaciones sexuales con 6 chicos antes -incluso con dos en una noche, como nos enteramos en la escena de la iglesia-), otro está enamorado de su mejor amiga (ésta quiere perder la virginidad y obviamente él quiere que sea con él) y otro (el gordito y feo del grupo) está enamorado de la creída del instituto y no parará de tener ensoñaciones con ella.

La limitación a tres personajes principales (más un Stifler, aunque como mero secundario que realiza el tipo de acciones que se espera del bufón de la comedia adolescente) hace que las situaciones sean mucho más simples y la historia más plana que el resto, aunque esto intenta arreglarse con el descubrimiento de “la Biblia” (del amor)… pero lamentablemente se desaprovecha este descubrimiento y se arrincona a 10 minutos de llamadas de teléfono, música rock e imágenes superpuestas. También existe la acción paralela del hermano del protagonista, que graba en repetidas ocasiones las humillaciones (siempre sexuales, como manda el leimotiv del género) de su hermano y que en su momento recibirá su merecido.

Fiestas preuniversitarias, cosas que hacer (y no hacer) para ligarse a una chica, hermanos plastas, deseos sexuales reprimidos, chicos con buen corazón, amistad y gracias sin pretensiones es lo que ofrece la séptima película de American Pie.  A falta de una revisión de la pandilla original en un diez años después que seguro que a muchos les traería buenos recuerdos, esperemos que ésta no sea la última y podamos observar cómo han evolucionado en el primer año de Universidad estos tres personajes.

District 9: entre el falso documental y Die Verwandlung

Advertencia, spoilers: District 9 se estrena en España este viernes y aunque quería hacer una crítica más genérica, no he podido resistirme a hacer una crítica profunda de la película con bastantes spoilers. Así que a partir de este punto decidid vosotros si queréis seguir leyendo o no.

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Hace muchos años que dejé de ver versiones screener de las películas, ya que en la mayoría de los casos la calidad de vídeo y sobre todo de audio era muy deficiente, pero como ha llegado a mi disco duro una versión en una calidad más que perfecta (en inglés) no he podido evitar verla.

District 9 es  una película de ciencia ficción producida por Peter Jackson y bajo la dirección de Neill Blomkamp y que en sus primeros momentos nos narra a modo de falso documental la llegada de una nave espacial a Johannesburg y cómo cientos de miles de extraterrestres de tipo “insecto” viven en condiciones infraumanas en ella. Se habilita un campo para refugiados llamado Distrito 9 donde 20 años después se hacinan millones de extraterrestres que conviven con la población local. Llegados a este punto la población local está harta y  la MNU (Multi-National United) decide que ya es hora de alejar a los “bichos” (como los llamaban en Starship Troopers) a un nuevo campamento 200 km.

Y después de este punto de partida se nos presenta al protagonista, Wikus van der Merwe, que es quien dirigirá esta operación (todo intercalado siempre con comentarios de entrevistas a personas de su entorno). En este punto nos damos cuenta que aunque son extraterrestres son únicamente “el otro”. Ya puede ser otro pueblo, gente con una religión distinta o gente con un color de piel distinto. El problema es que el otro es distinto y no lo queremos cerca, no nos gusta, no comprendemos sus costumbres (aunque sean más foráneas que nunca) y creemos que si alejamos el problema desaparecerá.

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¿Escuchaba música pop porque estaba deprimido o estaba deprimido por escuchar música pop?

Ya “hablé” de Alta fidelidad hace un tiempo, bueno, en realidad únicamente me limité a citar un par de escenas de esta fantástica película (que recomiendo muy mucho) pero hoy la he vuelto a ver y me apetecía escribir un poco sobre su aspecto narrativo.

La película empieza con un Rob Gordon hablando a una audiencia plural (nosotros, espectadores privilegiados de su vida) y reflexionando sobre la música pop. Pronto pasamos a ver una discusión de pareja y de nuevo Rob se dirige a nosotros y empieza a enumerar sus principales fracasos amorosos y lo hace desde el principio. Supongo que la mejor forma de explicar cómo hemos llegado hasta donde hemos llegado es explicarlo todo, paso a paso, contar los mejores y peores momentos de nuestra vida, las decisiones (acertadas o no) que tomamos para que así los demás (en este caso los espectadores) comprendan todos nuestros actos.

El autor anónimo de El Lazarillo de Tormes ya lo sabía y por ello en el prólogo / carta que escribe a vuesa merced lo comenta diciendo:

Y pues V.M. escribe se le escriba y relate el caso por muy extenso, parecióme no tomalle por el medio, sino por el principio, porque se tenga entera noticia de mi persona…

Pues Rob Gordon hace lo mismo, nos cuenta la historia de sus cinco fracasos amorosos más sonados y entonces entendemos dónde encaja ese último y reciente fracaso en toda su vida. Sin conocer la historia “por completo” no nos llamaría tanto la atención, no entenderíamos esa frustración que sufre alguien que siente que siempre le dejan las mujeres (sea esto verdad o no).
La narración de Alta fidelidad es totalmente fragmentaria, está  llena de flashbacks y continuas intervenciones del protagonista dirigidas a nosotros, pero en realidad lo único que hace es reflexionar sobre su vida, hablar para sí hablándonos a nosotros y con ello vemos en la pantalla lo que él piensa.

Por supuesto que no es la primera vez que en una película se narra de forma autobiográfica los principales momentos de la vida de alguien para comprender dónde él ha estado (se me ocurre por ejemplo la reciente Slumdog Millionaire… y así, cientos), pero creo que es posible que esta sea la primera vez en la que unido a eso vemos al narrador-protagonista interrumpiendo la narración lineal de su vida. Es decir, por un lado tenemos la situación actual de Rob, por otro esos paréntesis al espectador y después los flashbacks que suelen ir unidos a esos paréntesis narrativos. Y esta interrupción no nos choca, no nos parece extraña puesto que a estas alturas ya estamos acostumbrados a que la linealidad en la narración se rompa constantemente (sobre todo debido a las series de televisión y de ahí al cine, literatura y videojuegos) y de hecho pocas veces soportamos una historia de principio a fin, sin cortes, sin saltos, sin pequeños trucos narrativos (como puede ser que se nos cuente la historia de que alguien cuenta una historia y así poder interrumpir “sin motivos” dicha narración… Conrad lo hace mucho, por ejemplo en El corazón de las tinieblas -aunque Coppola prefiere a un narrador-protagonista en la versión apocalíptica).

Quizá sea yo, pero cada vez que vuelvo a ver Alta fidelidad me enamoro más y más de ella  a pesar de que aún no me he leído el libro y eso que Raúl (de Narrador.es) me lo recomendó muy mucho en la anterior entrada en la que hablé de esta película. Está el primero en mi lista de libros de este verano que empieza en una semana. Ya escribiré sobre él.

Slumdog Millionaire

Podría esperarme a mañana a publicar esta entrada en mi blog, ya que esta noche es la gala de los Oscar 2009, pero veo mucho más lícito hablar bien de una película antes de que la den el Oscar (sí, sinceramente creo que será así).

Danny Boyle ha hecho una de las mejores películas de 2008 y no me atrevería a decir su mejor película teniendo Trainspotting entre sus obras, pero casi. Puede que no esté a la altura del boca-oreja de El curioso caso de Benjamin Button, que no tenga la carga que pueda tener Frost / Nixon o El intercambio y tal vez no sea tan espectacular como Batman, pero merece muy mucho la pena.

Slumdog Millionaire

La historia es sencilla y muy conocida a estas alturas (tranquilos, si no la habéis visto podéis seguir leyendo, no voy a contar nada que os la estropee): un pobre chico de la calle (”el chico del té”) va al programa “¿Quién quiere ser millonario?” y llega hasta donde nadie ha llegado antes (hasta la última pregunta). Pero la policía sospecha y quieren que él confiese quién le ha estado ayudando para poder acertar, ya que nadie ha llegado hasta ahí.

Bajo ese sencillo argumento, el protagonista va narrando su vida desde el principio para así contestar a los policías “¿por qué te sabías las preguntas?” Creo que en cierto modo tiene que ver la historia de Lázaro de Tormes, cuando vuesa merced le pregunta que por qué permite lo que está permitiendo, Lázaro (adulto) no duda en contarle la historia desde el comienzo para que él entienda así todas las cosas:

Y pues vuestra merced escribe se le escriba y relate el caso por muy extenso, pareciome no tomalle por el medio, sino por el principio, porque se tenga entera noticia de mi persona, y también porque consideren los que heredaron nobles estados cuán poco se les debe, pues Fortuna fue con ellos parcial, y cuanto mas hicieron los que, siendoles contraria, con fuerza y mana remando, salieron a buen puerto.

Jamal Malik (el protagonista) nos narra fragmentariamente su vida, en unos primeros momentos nos parece estar viendo Ciudad de dios pero pronto entendemos que no, que lo que estamos viendo es otra cosa. Las relaciones de amistad en la pobreza, la supervivencia y cómo el hambre agudiza el ingenio. Una India pobre que poco a poco parece que se “occidentaliza” aunque a costa de uns pocos… el ansia de poder y de gloria. Todas esas cosas cosas podemos ver en la película de Boyle.

Sin duda no es perfecta, hay algunos momentos y escenas que se nota que son así para que cuadren con el guión y con la escena de “¿Quién quiere ser millonario?”, que por un lado vemos cómo es el centro de la historia… pero pronto nos damos cuenta de que no es más que un pretexto para adentrarnos en una sociedad y un mundo que nos son ajenos. Altamente recomendable.

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Groundhog Day

Groundhog Day 1

El 2 de febrero (es decir, hoy) es el día de la Marmota y ese hecho a nadie le importaría si en 1993 Bill Murray no hubiera protagonizado Atrapado en el tiempo (Groundhog Day) y con su papel hubiera marcado a varias generaciones gracias a ese loop casi interminable. Yo tardé demasiado tiempo en verla, de hecho hasta hace 2 años no había visto a Murray… del mismo modo que tardé bastante tiempo en ver High Fidelity. Pero creo que si las hubiera visto en su momento no me hubieran importado tanto, no me hubieran marcado tal y como lo han hecho en mi “edad adulta” (¿no tenéis la sensación de que a veces es mejor descubrir las cosas tarde?).

Atrapado en el tiempo, más allá de los gags y de la historia de amor, me importa desde un punto narrativo. Si echamos un vistazo a la página de conexiones de la película en IMDb podemos comprabar cuántas series y películas han tomado su argumento (un día que se repite hasta el infinito hasta que el protagonista logra cambiar los sucesos que allí se producen). Por algún motivo recuerdo que de pequeño me llamó especialmente la atención un capítulo de Xena en el que sucedía exactamente lo mismo, pero también sucede en Lois & Clark (un capítulo en el que el día de Navidad se repite en forma de bucle, aunque con una particularidad ya que cada día que se repite la gente va perdiendo el espíritu navideño un poco más…) o incluso en la película Donnie Darko.

Groundhog Day 2

En su momento estuve buscando sobre el tema y creo que todo viene a partir de Groundhog Day (si no es así, por favor, que alguien me corrija) y el tema se ha convertido en un lugar común de la cultura popular y por ello es normal que se mencione en películas, se versione (de diferentes modos) en series o incluso en gags humorísticos.

La repetición de un día a modo de bucle sirve para que el protagonista cambie lo que está mal en el mundo y con ello cambie él mismo, se haga una mejor persona y corrija ciertas actitudes o vicios. Muchos piensan primero que es un sueño, luego hacen lo que nunca se atreverían a hacer en el mundo real (lo desconozco, pero seguro que en alguna perversa versión existe algún tipo que se dedica a aprovecharse de mujeres una y otra vez) y por último intentan ayudar a todo el mundo, enderezar las cosas, aprender algo sobre los demás (amigos o la persona a la que quieren). La repetición sirve de catarsis, de purgación de los pecados, de un aviso divino (ya que nunca sabemos quién ha hecho que el protagonista).

Los que no hayáis visto la película ya tenéis “deberes” para el fin de semana aprovechando el día de la marmota… Y para no aburriros mucho os dejo un par de gags (españoles) creados a partir de Groundhog Day (es decir, de la idea de un día que se repite una y otra y otra vez…):

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P.D: ¡Feliz día de la marmota!

Vicky Cristina Barcelona… y la decadencia de Woody Allen

Vicky Cristina BarcelonaCuando un artista (ya sea músico, pintor, actor, director, escritor…) llega a un cierto nivel en el que si se le considera consagrado todo lo que hace pasa a ser considerado bueno, independientemente de que lo sea o no. ¿Nunca os ha pasado al escuchar un disco de X artista uno espera más al observar la trayectoria y las críticas?

Ayer por la noche terminé de ver Vicky Cristina Barcelona, la nueva película del director Woody Allen y que durante estos meses tanto se ha hablado. La verdad es que tenía ganas de ver la película, ya que Annie Hall es una de mis películas favoritas y en general me gusta toda la filmografía del neoyorquino, y además las pocas críticas que había leído la habían puesto realmente bien.

La película la protagonizan Javier Bardem, Scarlet Johansson, Rebeca Hall y Penélope Cruz… y la historia es bastante simple (aquí está la sinopsis de FilmAffinity): “Dos jóvenes norteamericanas, Vicky (Rebecca Hall) y Cristina (Scarlett Johansson) van a Barcelona a pasar unas vacaciones de verano. Vicky es sensible y tiene intención de casarse; Cristina es emocional y busca aventuras sexuales. En Barcelona, ambas se ven envueltas en una relación poco convencional con Juan Antonio (Javier Bardem), un carismático pintor que todavía tiene algo con su tempestuosa ex-mujer, María Elena (Penélope Cruz)”. Y básicamente la historia es esa, hay un par de momentos interesantes (la primera aparición de Bardem, ver la actuación de Pé) pero la película es en realidad un vídeo promocional de Barcelona y de las costumbres españolas.

Toda la película está narrada con un extraño narrador que comenta en tercera persona los pensamientos de las protagonistas o que nos explica qué hizo un personaje en un determinado momento. Este narrador no apoarta absolutamente nada a la película, creo que Woody pensó que estaba escribiendo un libro y de ahí esa obsesión por contarnos cosas que no nos importan. A lo largo de la película la música acompaña en distintas situaciones, creo que hay 4 canciones (probablemente sean más) que se repiten y uno acaba realmente harto de escucharlas todo el rato.

Una decepción de película, de las peores que he visto últimamente… y estoy convencido de que si no fuera del señor Woody Allen y los protagonistas no fueran quienes son nadie pagaría por ver esa historia de amor anecdótica. Tal vez para los extranjeros sea interesante (la fotografía está realmente cuidada y las ciudades de Barcelona y de Oviedo salen mágicas y espectaculares) y creo que las actuaciones son bastante notables, sobre todo en el caso de Penélope (quién lo diría, lo mejor de la película ella…) y puede que en inglés tenga algo más de interés (los diálogos cruzados en algunos momentos en español y en inglés), pero aún así probablemente sea la peor película del director (en mi opinión, claro).

P.D: Tengo que volver a ver Annie Hall o Manhattan.

¿Erotismo o pornografía?

Siempre me he considerado una persona que tiene un buen gusto cinematográfico, o mejor dicho, con la suficiente sensibilidad como para tragarme casi cualquier cosa y poder discernir por mí mismo si esa película que estaba viendo en ese momento era realmente buena o no (al margen de prejuicios y críticas). Por si alguno se lo pregunta, algunas de mis películas “favoritas” son (sin ningún orden especial) Apocalypse Now Redux, Blade Runner, Con faldas y a lo loco, Fargo, Old Boy, Rashômon, Annie Hall, Memento… Pero bueno, aunque me gusta casi-todo lo cierto es que desde siempre mis amigos y conocidos no se han fiado mucho de mi gusto cinéfilo (ni tampoco, aunque en menor medida, el musical) y creo que todo se remonta a una sesión de madrugada de hace algunos años, en la que Javi y yo fuimos a ver Los lunes al sol y donde él se quedó dormido. Creo que todo se remonta a aquella noche.

Desde hace varios meses algunas personas me vienen recriminando mi gusto cinematográfico, pero sobre todo lo hacen acusándome (medio en serio, medio en broma) de que me gustan “las películas porno” y si eso fuera verdad no me importaría, pero a lo que ellos califican como pornográfico, no es más que un alto contenido erótico, un erotismo muy explícito, etc. así que llevo dándole vueltas algunos días: ¿cómo distinguir el erotismo de la pornografía? Y en la medida de lo posible, intentaré dar mi visión sobre el tema (que no tenéis que compartir, claro está).

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High Fidelity

High Fidelity (Alta fidelidad), Stephen Frears, 2000.

[monólogo mientras Rob Gordon -John Cusack- pasea por un parque, hablando a la cámara, a sí mismo, al espectador]:

-Bueno, ¿y ahora qué hago? ¿Seguir saltando de roca en roca el resto de mi vida hasta que no queden más rocas? ¿Debería esfumarme cada vez que me coja el gusanillo [sic] cuando conozco a alguien? ¡Llevo pensando con mis entrañas desde los catorce años…! Y, francamente, he llegado a la conclusión de que mis entrañas piensan con el culo.

High Fidelity

[escena siguiente: Laura -Iben Hjejle- entra a un bar, ve a John en una mesa y se sienta, él le pide que se case con ella y Laura se burla de él]:

-Cállate por favor, intento explicártelo, ¿vale? Esa otra chica… o las otras mujeres no importan, creo que sólo son fantasías… y siempre parecen ideales porque nunca hay problemas y sí, los hay, y muy tontos como, no sé, que nos hemos comprado el mismo regalo de Navidad o que ella quiere ver una peli que ya he visto y bueno, luego llego a casa y tú y yo tenemos problemas de verdad y no quieres ver la misma peli que yo y punto. Y no hay lencería y…
-Yo tengo lencería.
-Ya lo sé, una lencería estupenda, pero también tienes esa de algodón que has lavado miles de veces y que cuelgas en la ducha y…  y ellas también, pero yo no la veo porque no está en mi fantasía, ¿entiendes? Estoy harto de fantasías porque no existen y nunca hay sorpresas de verdad y además no…
-¿Te llenan?
-Te llenan, exacto. Y estoy harto. Estoy harto de todo lo demás, pero no me harto de ti, así que…