De 22:00 a 07:00, permiso para molestar
Ayer, a eso de las 00:00 un taladro empezó a resonar en la distancia. Como algunos sabéis, vivo en unos apartamentos de estudiantes a las afueras de la ciudad de Valladolid, y por ello estoy acostumbrado a cosas raras (por estas fechas, contaba el año pasado lo que nos sucedió con las prostitutas y la policía) así que no me pareció demasiado extraño que un taladro resonara en la distancia. En ese momento pensé que se podía tratar de algunas obras en la vía del tren o incluso llegué a creer que a lo mejor estaban robando cableado (sí, una locura, ya lo sé). Hora y media de taladro después y varias quejas a través de mi twitter personal llamé al conserje para ver qué pasaba y si sabía algo y él me comentó que no sabía de dónde podía venir el ruido pero que 15 personas se habían quejado de la situacíon (normal, eran las 01:30 a.m. de un día de junio, con todos los estudiantes aprovechando las horas al máximo), le comenté que si podía llamar a la policía y él me dio largas. Así que acto seguido decidí buscar por mi cuenta el número de teléfono de la policía local (uno nunca se acuerda de esas cosas) y después de dos intentos fallidos, por fin me dieron el número correcto (por si alguno lo necesita, el número es el 983426150).
Era la primera vez que llamaba a la policía de verdad (hubo varios amagos hace años, a raíz del robo de un teléfono móvil, pero la amenaza de “estoy llamando” bastó para no tener que realizar dicha llamada) y me sorprendió que me atendieran al instante. Les conté al tipo que estaba al otro lado lo que sucedía, tomaron los datos de lo que les contaba y dijeron que lo iban a investigar. Seis minutos después un número extraño me estaba llamando al móvil para comentarme lo sucedido. El policía me comentó que el ruido provenía de la Ronda que se está terminando de construir próxima a donde yo (y 400 personas más) vivimos y que tenían permiso para trabajar de 22:00 a 07:00 tanto esa noche como la noche del jueves. Insistí en lo de los días y me dijo que eran únicamente esos dos días. Así que resignado colgué y me fui a dormir (aunque un gracioso a las 02:30 me despertó llamándome al teléfono fijo).
Hace un rato he vuelto a escuchar el ruido del famoso taladro y mosqueado de que estuvieran trabajando hoy (en teoría hasta el jueves no me iban a volver a molestar) he vuelto a llamar a la policía (sí, una vez que uno coge un vicio…) y al parecer ayer me dieron mal la información, ya que tienen permiso para trabajar de lunes a jueves de 22:00 a 07:00. Así que no se puede hacer nada, tienen un permiso del Ayuntamiento de Valladolid. Mucha gente me ha comentado que es lógico, que hay ciertas cosas que sólo se pueden hacer por la noche y en eso les doy la razón, hay ciertas cosas, pero por lo que he podido descubrir en esta ocasión no es así. A veces una imagen vale más que mil palabras:
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“La Ronda Exterior Sur entrará en servicio el próximo sábado. El ministro de Fomento, José Blanco, inaugurará los primeros siete kilómetros de la circunvalación” tal y como aparece en el titular de la noticia del Norte de Castilla. Así que el motivo real es la falta de tiempo y no que dichas obras únicamente se puedan realizar por la noche.
Los plazos siempre al límite, siempre corriendo, siempre a última hora que parece ser la única forma que los españoles tenemos para dar lo máximo de nosotros, como si esa excitación del no llego no llego no llego fuera lo que realmente nos pone a tono para enfrentarnos a nuestras tareas. Y así, el sábado, el ministro podrá hacerse la foto de rigor con el alcalde más facha de toda España y sonreír dientes dientes dientes al tijeretazo y a la mala prensa que eso es lo que les jode. Lamentablemente no se han encargado de avisar a los vecinos (al menos a los 400 residentes de estos apartamentos no ha sido así) y poner de sobreaviso del ruido con un mecánico perdón por las molestias y es que eso hubiera bastado, el taladro hubiera dolido un poquito menos.
Ya sé que de poco van a servir estas palabras, porque mientras escribo esto ahí siguen, ¿no lo oís? taladro en mano, perforando el silencio de la noche ya que el descampado que se abre frente a la ventana de mi habitación no hace otra cosa que amplificar ese desagradable ruido. Miro las ventanas abiertas y me resigno, porque por segunda noche consecutiva no podré dormir con ellas de par en par si realmente quiero dormir (a efectos prácticos ya es verano en Valladolid). Supongo que mañana me compraré unos tapones y ya pasaré la factura a quien corresponda.
Actualizado: Varios comentarios a través de Google Reader y en este mismo blog me indican que las obras de la Ronda Exterior Sur poco tienen que ver con las de la Ronda Exterior Norte que hay cerca de mi casa. El misterio se complica puesto que el único motivo que se me ocurre es que el sábado quieran ver el progreso de dichas obras y por ello decidan realizar “casualmente” esas obras esta semana a toda prisa. Habrá que investigar un poquito más.




