Como el último bizcocho de la caja

Perfectamente podría ser el título de una canción de Manos de Topo o de Love of Lesbian, pero no, al menos aún no es así. Hace un rato en una conversación que uno tiene a las 3 de la mañana (de todo menos normal) yo he dicho esa frase (sin pensarla) y al instante he comprendido que no era una frase cualquiera.

No estoy en una etapa creativa, ni por asomo escribo algo decente (creo que desde hace un año que no lo hago) y ahora mismo prefiero regalar esa frase a alguien, a cualquiera, a quien sea, antes que se quede olvidada en un cajón, como tantas otras cosas.

Y hablando de regalos… debo mencionar lo que está sucediendo en el blog Crónicas para decorar un vacío, donde desde hace unas semanas se está celebrando (?) la iniciativa La niebla cumple II, ¿y qué es eso? Pues si estáis intrigados, echad un vistazo a esta entrada donde el propio Xen lo explica de forma muy clarita. Yo ya he participado, aunque (de momento) sin suerte.

Y sí, sigo de resaca sonorámica y aún tardará en irse… y no me puedo quitar de la cabeza el concierto de Love of Lesbian y en particular una canción, Los colores de una sombra, que no sé si tendrá algo que ver con el título de esta entrada para el resto de los mortales, pero de una forma sutil y extraña para mí sí.

Y mientras esperamos el nuevo disco de los lesbianos, os dejo con una versión de Los colores de una sombra del concierto que se celebró en enero de este año en la Sala Apolo. Santi Balmes (Love of Lesbian) y Rubén Pozo (El chico con la espina en el costado, grupo que también me gusta) cantan para nosotros:


¿Comprenderás si te hablo así?
¿Te ofenderás? Lo conseguí.
Ya no eres más que sombras.

Sonorama 2008

Ya he vuelto. Tres noches fuera de casa, con la quechua como casa y en buena compañía. Con poca batería en el móvil, la voz gastada de tanto gritar, el estómago hecho polvo después del alcohol y el mal comer (ya se sabe que a mí no se me puede sacar de casa) y con muy buenos recuerdos.

Desde que el año pasado fuera a Benicàssim no había ido a ningún otro festival (si exceptuamos el Palencia Sonora 2008) y aunque la idea de volver a meterme en una tienda de campaña y ducharme con agua fría no me hacía especial gracia, el excelente cartel del Sonorama de este año, su precio relativamente barato (unos 50€) y que está “al lado de casa” lo hacía un candidato totalmente viable.

El jueves por la tarde (demasiado tarde) salimos en coche desde Valladolid, llegamos tarde, demasiado tarde… se nos hizo de noche. Nada más llegar nos encontramos con una pareja que había venido desde Benicàssim a Aranda, muy majos ellos. Después quedamos con Daniel y la verdad es que resultó ser un tipo muy agradable, para que luego digan que las redes sociales no sirven para nada. Corriendo nos fuimos hasta el recinto, aunque desgraciadamente no llegamos a ver a Standstill, así que directos al escenario principal a ver a Lucas 15 (el grupo de Xel Pereda y Nacho Vegas) y aunque ya había tenido la oportunidad de verlos en directo en el Teatro Cervantes, lo cierto es que no me gustó la actuación y no porque no lo hicieran bien (que exceptuando un pequeño problema del Xel con la guitarra todo fue perfecto) sino porque el escenario principal de un gran festival no es el lugar adecuado para escuchar las versiones del cancionero asturiano y no lo es por dos motivos: el lugar adecuado es una sala pequeña / bar (con humo) o incluso un teatro o auditorio… pero el “ruido” de un gran escenario hace que no funcione como debería; y también porque la gente -desgraciadamente- no se sabía las canciones. Y yo gocé como la primera vez al escuchar ‘Teresina‘. Después estuvimos viendo un rato a The Right Ons y el cansancio y sobre todo ir en manga corta con el fresco arandino… hicieron que nos retiráramos para el camping a cenar y a beber un rato.

El viernes estuvimos viendo por la mañana a Dinero y a Russian Red: no había escuchado nada de los primeros, pero había oído muy buenas críticas y ya había visto a Lourdes Hernández en directo hacía un par de meses y al igual que con el concierto de Lucas 15, la plaza del trigo no era la mejor (por la acústica y la poca gente que cabe). Después a buscar algo de comer, cosa imposible en un día festivo como ese, así que vuelta al camping (en el autobús gratuito que Art de Troya puso a disposición de los asistentes) y a prepararse para los que se venía a la noche.

Con el concierto de Facto Delafé suspendido (el motivo aquí) y la “desilusión” que se llevó Patoroco por ello en el cuerpo, llegamos tarde para ver a The Gift pero corriendo al escenario pequeño para ver a Niños Mutantes… aunque después de 15 minutos y no conocer ninguna de sus canciones uno empieza a sospechar que no eran ellos… y efectivamente, lo que estábamos viendo era a Cooper… y corriendo para el camping a beber algo (nótese que los precios dentro de los festivales son algo elevados y que no te dejan entrar con alcohol dentro…) y a cenar… así que adiós a Niños Mutantes y llegamos a tiempo para disfrutar y saltar como locos con Gogol Bordello… y es que aunque no te guste ese estilo el directo que tienen estos tíos es simplemente brutal, nunca había disfrutado tanto con un directo de un grupo que no idolatro especialmente. A finales de año estarán por España de nuevo y si tenéis la oportunidad de verlos en directo no os defraudarán. Sidonie hicieron su papel… ni más ni menos, fueron ellos, creídos y sobrados como siempre, pero correctos también. Y luego Nada Surf, el grupazo del Sonorama… y es que escuchar ‘Happy Kid‘ en directo no tiene precio, no lo tiene. Después de los conciertos en los recintos había en un recinto cubierto dj’s y demás, la idea era ir pero después de 20 minutos de cola y ver que la cosa no prosperaba, nos fuimos para el camping a descansar y a cuidarse la garganta.

Y por fin el sábado, por la mañana disfrutando de la actuación del “grupo de moda” Vetusta Morla en la plaza del trigo, con un gran directo aunque estábamos algo lejos para verlo bien.

Y despuéa a planear la tarde perfectamente, ya que no queríamos llevarnos sorpresas como el día anterior. Llegamos pronto para coger sitio para ver a mis queridos y amados Love of Lesbian, pero en su lugar estaban unos Fumestones bastante reguleros. Así que corriendo para coger sitio en el escenario principal para ver a Quique González y disfrutar del directo de su séptimo disco… y un gran directo, el público entregado y aunque se echaron de menos canciones “míticas” estuvo muy muy bien. Y corriendo y pisando gente nos fuimos Pat y yo para ver a Love of Lesbian, el grupo que más ilusión me hacía ver en directo… y no tengo palabras… geniales… sublimes… me quedé sin voz… disfruté como un enano y el gesto de dar paso a Iván Ferreiro al final de Shiwa les honra y mucho… Ojalá con la llegada de su nuevo trabajo sean reconocidos al nivel que se merecen… porque se lo merecen (y algunos ya lo saben).

Pasando de Ferreiro y al camping a cenar… y de vuelta para ver un concierto de Deluxe que no me acabó de gustar (supongo que comparando con el de Quique… no hay color) y luego a esperar a que Najwajean se subiera al escenario y nos cantara al oído ‘Crime‘, pero ni su actitud ni su voz se correspondían al cierre de un festival, no señor.

Me quedo con el buen rollo del festival, con los directos de Gogol Bordello y de Love of Lesbian, con la buena gente que hemos conocido, con las quechuas que se doblan, con los cachis a 5€ (aunque fueran de patatas), con volver a ver a viejas amigas después de mucho tiempo y con pasármelo bien y desconectar de la “gran ciudad” y de la cercanía de septiembre, el temible septiembre que ya está a la vuelta de la esquina.

Me quedo con las ganas de conocer a un par de personas, que entre los conciertos que uno quiere ver y que no se puede perder y la mierda de batería de mi HTC Touch Diamond, no pudo ser. Una verdadera pena. Y también me quedo con las ganas de haber bajado a las bodegas, otra vez será.

E intento olvidar cómo alguna gente no es como uno pensaba que era, parece que la educación no es uno de sus fuertes… pero bueno, es mejor enterarse de cómo son algunos antes que tarde, para saber luego actuar en consecuencia con ellos. ¿Acaso no es mejor así?

En definitiva: un gran festival, no es el Summercase o el FIB, pero merece la pena muy mucho disfrutar del frío arandino y del buen vino de la tierra. ¿El año que viene más y mejor? Quién sabe, ¿alguien más se apunta?

P.D: Sí, sigo afónico. Y no me importa lo más mínimo.
P.D2: No sé dónde leches se escondió el festival de cortos… pero yo me quedé sin ver Odio en pantalla grande y sin la promesa de hacer fotos para Clifor. Tirón de orejas para la organización.

Apagón tecnológico

Y no, no hablo de lo que ya están “sufriendo” en Soria (televisión únicamente digital -TDT- se acabó el analógico), sino de un cúmulo de sucesos que me ha pasado entre ayer y hoy y que me ha hecho reflexionar y motivarme a escribir en mi abandonado blog (cosas del verano, mil perdones).

El martes fui a comer a casa (Palencia) y tenía pensado que después de cenar, estaría más o menos así:

Con el Asus Eee Pc conectado a mi viejo monitor de 17”, con mi Creative Zen Stone Plus enchufado a él para escuchar música y mi HTC Touch Diamond con mi nueva tarjeta de Simyo enchufado a mi Eee Pc para estar conectado a Internet.

Pero la realidad fue esta:

Se me olvidó meter el cargador del Asus Eee Pc y como lo llevaba a media cargar en apenas una hora se apagó. La tarjeta de Simyo que recogí de correos resultó estar defectuosa y no pillaba la cobertura, así que me tocó llamar a un maldito 902 para explicarles mi problema y la solución que me dieron era que me mandaban otra (por “correo urgente”, a ver si es verdad, que la anterior tardó más de 10 días…).

Así que estuve sin ordenador y sin Internet… y hoy volviendo en el tren se me quedó sin batería el mp3 (se carga a través de un mini-usb, conectado al pc) así que salvo por el móvil, el apagón tecnológico llegó a mi vida.

Es curioso que el olvido de un simple cargador y el mal funcionamiento de una tarjeta SIM haga que uno se encuentre en una situación de “apagón”, supongo que un par de días desconectado del mundo (Internet) no es gran cosa, pero no tener ordenador para mí sí que supone un mayor esfuerzo, ya que estoy muy acostumbrado a estar todo el día viendo películas o series ahí, o escribiendo o leyendo cosas… para mí es un elemento (casi) imprescindible en mi vida diaria, por eso me compré el UMPC, para poder llevármelo a cualquier sitio.

¿Alguien más se siente “extraño” cuando los apagones tecnológicos le suceden?

Además, aprovecho esta entrada para comentar que mañana me iré a Aranda de Duero (Burgos), ya que allí se celebra el festival Sonorama al cual iré para disfrutar de grupos como Love of Lesbian, Niños Mutantes, Russian Red, Nada Surf, Quique González o Deluxe, entre otros muchos. Y como no tengo aún mi tarjeta de Simyo pues no podré conectarme vía móvil (que cool suena eso) para mirar el correo, así que hasta el domingo-lunes no podré contestar los e-mails ni leer los blogs amigos.

Disfrutad del verano, que queda poco, poco, poco.

Deseo

A ella le gusta sentirse deseada, le gusta sentirse querida, le gusta pensar que hay hombres (y algunas mujeres) que sueñan con ella mientras llegan al orgasmo. Se pone minifalda siempre que puede y un sujetador y  un escote que realcen el poco pecho que su delgado cuerpo soporta. Va todos los sábados a la misma discoteca y siempre en el mismo punto baila y desea con la mirada a todos los hombres que hay en ella.

Desde hace 13 meses tiene novio. Cualquier otra mujer estaría plenamente satisfecha con su relación, pero no ella. Él se dedica a escribir poemas de amor y se los vende a los extranjeros, como en aquella película donde las cosas siempre tenían que suceder antes del amanecer. Siempre ajeno a los deseos y debilidades de su mujer.

Pero a ella le gusta sentirse deseada, no puede evitarlo, es su gran virtud y defecto, el as y el envés de una misma moneda. Pero él se ha dado cuenta y comienzan las prohibiciones, las restricciones, el no te pongas eso, no quiero que quedes con él, llámame cuando llegues a casa.

Ella ya no sale de casa. Su novio está mucho más tranquilo ahora que su mujer está controlada. Él escribe mejores poemas y tiene más dinero con el que comprar lencería bonita para ella. Incluso de vez en cuando se lleva su vieja cámara y juegan con ella mientras sus cuerpos se buscan.

Ella ya no sale de casa, así todo es más fácil. Él está contento, seguro, dócil. Ella se pasea desnuda por su habitación, se ha comprado una webcam y ahora tiene un blog y muchos seguidores.

Nota: La fotografía original se llama solo soñar… y es de Carlos del Valle del Río.

Finales de julio

Nunca me ha gustado que julio se termine y puede parecer algo contradictorio, puesto que el día 31 cumplo años y supone el punto final al mes dedicado a Julio César. Pero el final de julio supone que ha pasado la mitad de mis vacaciones (suponiendo que tengo unos 2 meses -normalmente menos- de vacaciones, julio y agosto, ya que en septiembre soy adicto a los exámenes y hasta el día 15 no me veo libre, ahí tengo otros 15 días antes de comenzar en octubre las clases de nuevo) y lo que es peor, que en 15 días deberé empezar a ponerme en serio a estudiar (el 15 de agosto es la fecha tope para comenzar a estudiar, aunque este año el fin de semana del 14-16 estaré en Aranda de Duero, saltando como un loco en el Sonorama).

Que julio acabe no me gusta por otro motivo: si bien las primeras semanas de vacaciones me sirven para desconectar del agobio de las horas de biblioteca y apuntes, el resto de semanas (hasta ese fatídico 15 de agosto) el tiempo se vuelve más lento y agónico, las ciudades (castellanas) se vuelven más solitarias y el ruido y la vida no vuelve hasta la segunda quincena de agosto, que coincidiendo con mi semi-enclaustramiento, la gente regresa a casa y todo se viste de alegría y color para dar comienzo a las fiestas de Palencia (y posteriormente de Valladolid).

Este julio ha sido muy distinto al resto de julios, no sé si mejor o peor, simplemente distinto. Últimamente estoy desganado y los lectores habituales de este pequeño blog habrán notado que el número de actualizaciones ha disminuido notablemente, como también lo ha hecho -os lo puedo asegurar- el número de comentarios en otros blogs. Será que estoy de vacaciones.

Ya se lo he comentado a algunas personas, pero para los que no lo sepan estoy trabajando en mi pequeña guía sobre cantautores (llamada “Cantautores del siglo XXI”) y que en cuanto esté lista colgaré aquí y además la ofreceré para descargar en .pdf y con licencia Creative Commons para que cualquiera la pueda modificar a su gusto. Por cierto, acepto sugerencias de las nuevas figuras del panorama hispano para incluirlas (fijo que se me olvida más de una).

Y como estamos de vacaciones y tal vez esto lo estéis leyendo desde vuestro (ultra)portátil mientras estáis en una terraza o a través de vuestro móvil último modelo (yo no tengo iPhone 3G, pero tengo una HTC Diamond que me ha salido por 69€ gracias a Vodafone, ¡gracias!) qué mejor que acabar con un poco de música. En esta ocasión Pablo Moro (sí, estará en la guía, claro) con “El último vals” (y no, nada tiene que ver con el nuevo single de La Oreja de Van Gogh), canción que no me he quitado de la cabeza en las últimas semanas, y que casualmente su videoclip fue realizado por los chicos de Sr. Paraguas (incluida la señorita Castañón).

Y yo ayer en mi casa

Me lo recordó Natalia Menéndez, aunque no se me había olvidado, claro que no. Me lo perdí en el FIB de 2006 y en este FIB de 2008 (y en el Saturday Night Fiber que se celebró ayer). Morrissey, junto con Micah P. Hinson son algunos de mis particulares dioses. Y yo soy un hereje que irá al infierno.

Together

Ella prometió que se verían pronto, que pronto estarían juntos, que nada iba a detener ese amor surgido casi de la nada.

Ellos hablaban todas las noches, siempre estaban en contacto. ¿Estás bien? ¿Qué tal tu día? A cualquier cosa, por insignificante que pareciera a ojos de terceras personas, ellos la comentaban, la analizaban y decidían juntos, siempre juntos, cómo actuar.

Él juró que le sería fiel, que nada le haría cambiar de opinión, como en esa canción del primer disco de La Oreja de Van Gogh. Aquella sería su canción. Nada le haría cambiar de opinión, lo juró una y otra vez.

El Tiempo pasó y ellos seguían en contacto, cada vez más parecía que El Mundo tenía algo en contra de aquella perfecta unión. Lo siento, este verano no va a poder ser. Me han surgido planes. Y El Tiempo siguió abriendo brechas que no se acaban de cerrar. Oye, estoy cansado, ya hablamos el fin de semana.

Ella conoció a otro Él y El Mundo dejó de ser en 32 bits de profundidad. Nuevos amigos, la Universidad, El Tiempo que pasa rápido, tan rápido que parece que no da tiempo a mirar atrás. Ella conoció a muchos Ellos y se preguntó que qué había de malo en ser feliz por una noche.

Él conoció a otra Ella y luego a otra y otra y otra. Una noche conoció a otro Él pero Los Ojos que siempre miran le impidieron seguir adelante. Los amigos se marcharon tal como llegaron. El Mundo y El Tiempo se aliaron para hacer que las cosas más insignificantes salieran mal y es que Ella, la primera, no estaba allí para arreglar El Mundo aquella noche. Él se dio cuenta de que El Tiempo pasaba más deprisa y le hacía menos daño si Lo Otro corría por sus venas. El Mundo, se dio cuenta, era menos malo así.

Ella y Él son personajes reales.
El Mundo está protagonizado en esta ocasión por la Asociación de Amas de Casa Sin Fronteras.
El Tiempo está protagonizado por El Tiempo Real.
Los distintos Él, Ella y Ellos han sido posible gracias a la colaboración de amigos y familiares.
Los Ojos están protagonizados por vecinos y compañeros.
Lo Otro prefiere permanecer en el más absoluto anonimato.

Summertime

Llega el verano, los amigos se despiden y unos te dicen que se van al pueblo, a seguir una vieja tradición. Tú eres de ciudad, no puedes comprenderlo. Otros te restriegan una beca del Mec para chicos necesitados (hijos de médicos e hijos de… en la mayoría de los casos) para irse noventa días a un país germanoparlante. Auf Wiedersehen. Tu novia se va con sus padres a recorrer Europa en vuelos business class y luego un mes en el pueblo de su madre, donde en agosto no es raro que se ponga a nevar. Tú eres de ciudad, no puedes entenderlo. Y mientras tú acabas junio a principios de julio, con la cuenta corriente casi en negativo y debes decir que no con una sonrisa a esas vacaciones en apartahotel en Benidorm. Tío, ¿por que no vienes? Lo pasaremos genial. Y dos meses por delante en casa otra vez, tu madre diciéndote que tengas cuidado, que no vuelvas tarde a casa, que no bebas mucho. Hijo, no hace falta beber para divertirse. Tu padre llega a casa a eso de las tres, siesta de media hora y de nuevo a la calle, a cuidar la finca y a entretenerse con los animales, la tierra y arreglando cosas. ¿Pero de verdad que no quieres venir? Es que yo de esas cosas no entiendo, ya sabes, soy un chico de ciudad.

Nota: La fotografía original se llama Verano y es de rodolfo @bud.

Mira, mira esto

A veces uno tiene la necesidad de enseñar ciertas cosas a todos los demás, por alguna razón extraña quiere que todos compartan su descubrimiento así que decide insistir a todo el mundo y decir eso de “mira, mira esto…” y sigue pasado un rato con “pero, ¿todavía no lo has visto?” hasta que consigue que todos los demás lo vean y, como en una especie de onda humana, estos comparten su descubrimiento (porque se convierte suyo desde el momento en que lo ven) y comienzan a decir a todos los demás…

Mira, mira esto…

¿Y todavía no lo has visto?

+ Vía Mundo Iconoclasta

Los Cronocrímenes

Hace unos cuantos años alguien (lo siento, mi memoria no llega más lejos) me enseñó este vídeo que pronto sería famoso por la Red (sí, ese de “me huele el pito a canela”):

Unos años después (2005) se me quedó grabado el nombre de Nacho Vigalondo al descubrir que estaba nominado a los Oscar por su corto 7:35 a.m. (finalmente no ganó, lo haría Wasp):

Y en febrero de 2007 leía estas palabras de Vigalondo en su blog:

Pues aquí está. No sé qué cabrón lo ha colgado en Youtube, pero le estoy muy agradecido. Como a Jon Díez (montador), Roberto Fernández (editor sonoro), Eugenio Mira (músico) Jonás Pérez (grafista) y Jose Luis Romeu (sabiduría en la sombra y montador del largometraje) por poner playas enteras de arena en la elaboración de este avance de Los Cronocrimenes que, como todo buen avance, lo cuenta todo sin contar nada. Espero que les encante. Va por ustedes.

Por cierto, lo más seguro es que puedan ver la película a finales de verano. Cómo y dónde, eso no lo sé. A los que la espera les parece dura, que se consuelen pensando que para mí es una tortura que sólo alivio pensando en la siguiente.

Ha pasado un año y medio… y hoy he podido ver Los Cronocrímenes en el cine, después de varios premios internacionales, firmado el remake americano y problemas con la distribución, por fin una película española de “ciencia ficción” y de un director semi-desconocido (no consagrado) ha logrado llegar a la cartelera (veremos qué tal se porta la taquilla con las modestas 77 copias que se han distribuido por toda España) y Nacho dice al respecto:

Y basta de pedir. Es hora de dar. De daros las gracias. Desde lo más profundo de alguien que sólo sabe hacer cine, y en lo demás es una calamidad: Hace no mucho tiempo era impensable que una película hecha al margen de las estrategias y criterios de los grandes grupos de comunicación, sin presupuesto para publicidad, pudiese generar el interés que hemos generado. Si esto es posible es por vosotros, y sobre todo por vosotros, los lectores, periodistas, bloggers, foreros, comentaristas, ¡Y cronojugadores! Todos los que os habéis hecho eco de nuestra película, reseñándola, criticándola, recomendándola, incluso vapuleándola. Entre todos, habéis conseguido que nuestro estreno sea un acontecimiento, lo merezcamos o no. Y os lo digo desde la solemnidad de alguien que lleva soñando con este momento durante media vida. La película ahora es vuestra. Lo digo en un sentido literal. La habéis levantado vosotros.

Gracias.

Que la película gire en torno a los viajes en el tiempo no hace que sea estrictamente una película de ciencia ficción, de hecho prefiero pensar que está narrada de una forma distinta (aquí se me viene a la memoria Memento, la gran película de Christopher Nolan), con pequeñas digresiones en la narración y empezando in media res (para no aburrir al público, como decía creo que Horacio -mi mente está frita, perdón por los lapsus-).

Los Cronocrímenes parte de una buena idea aunque ya bastante vista tanto en el cine, como en televisión o literatura y es la de viajar en el tiempo para alterar lo que hemos hecho o vamos a hacer. Puestos en esta tesitura, normalmente existen dos opciones: los famosos “probelmas espacio-temporales” (sujeto A se encuentra con sujeto A y “algo pasa”) o ver en pantalla que realmente no podemos arreglar nada viajando una y otra vez. Tengo que destacar forzosamente la comedia de Bill Murray, Atrapado en el tiempo, en la que los contínuos viajes en el tiempo tienen un fin que va más allá del propio personaje, algo o alguien le ha metido en ese bucle para que arregle ciertas cosas o que él cambie su perspectiva de la vida.

La película de Vigalondo es relativamente corta (88 minutos) pero desde la primera media hora ya podemos atisbar lo que nos espera después, aunque lo cierto es que el desarrollo de algunos momentos es bastante inesperado. El guión es notable, el reducido elenco de actores es mejorable (sobre todo la poco creíble actuación del protagonista, Karra Elejalde), la música es interesante y el resultado final es bueno aunque mejorable, es la sombra de lo que pudo ser. Lo cierto es que no veo lo que algunos como Alvy Singer han visto en la narración de la película, no me parece (muy a mi pesar) una obra maestra, sino más bien un planteamiento original pero de director nobel, con un primer proyecto interesante pero que queda en eso, en un primer proyecto interesante. Supongo que el remake americano será igual de bueno / malo que el original, pero personalmente reescribiría partes del guión para ampliar el número de personajes y el número de viajes en el tiempo. Eso sí, el final debe ser el que es.

¿Me gustaron Los Cronocrímenes? Sí, bastante. Pero no es la película que uno esperaba ver. Como he dicho, la carrera viene de lejos y muchas eran las espectativas que tenía puestas en la película y al menos mi granito de arena lo he puesto al pagar 4€ (con carné universitario, en realidad eran 6€) y al escribir esta entrada en mi modesto blog. Espero que sirva de algo.

P.D: No entiendo que tenga que salir el cuerpo de una mujer desnuda, es algo que se agradece (a fin de cuentas soy un hombre) pero que veo totalmente innecesario y aún le doy vueltas a el origen de esa escena (dentro del marco de la película), tal vez necesite verla de nuevo, pero creo que no hay explicación racional… eso creo.